Julia Borrull, modelo del cuadro "Alegrías" de Julio Romero de Torres
Entre la comunidad flamenca es conocido que Julia Borrull Giménez, hija del guitarrista Miguel Borrull Castellón, posó como modelo para la figura central del cuadro "Alegrías" (1917) del pintor Julio Romero de Torres.
Sin embargo, fuera de dicho ámbito flamenco, la autoría de la mujer protagonista no está lo suficientemente mencionada, tanto en diversas webs de referencia como en el propio museo del pintor en Córdoba, situado este en la casa natal y residencia de Julio Romero de Torres, exactamente en la Plaza del Potro y colindante al Museo Provincial de Bellas Artes, espacio emblemático en el que el padre de Julio, Rafael Romero Barros, ejerció su oficio de conservador, convirtiéndose la casa años después en la vivienda de la familia Romero de Torres.
Efectivamente, en el Museo Julio Romero de Torres se expone el cuadro "Alegrías" en la primera planta a la que se accede directamente desde una imponente escalera tallada en madera presidida por el busto del pintor y cuyo tramo final conduce a la sala, pudiendo observar desde su ala izquierda la pintura referida.
"Alegrías" -ubicado en la sala 4 de temática flamenca y copla "El origen de lo Jondo" junto a cuadros como "Cante jondo", "La Argentinita", "La Copla", "La nieta de La Trini" y "Nuestra Señora de Andalucía", entre otros- es un lienzo de medidas considerables -161 cm de altura x 157 cm de ancho- adornado con un artesanal marco dorado, similar en repujado a los de la mayoría de cuadros del museo, y protegido por un cristal, el único que tiene ese acristalamiento (de ahí los reflejos en la imagen inferior).
Ciertamente, esa "joven figura femenina en primer plano de rostro sereno y serio" al que hace referencia la descripción del cuadro en la página web del museo es Julia Borrull Giménez (Valencia, 1895-Chirivella (Valencia), 1961) y aunque en la mayoría de las cartelas que acompañan los cuadros del museo no está escrito el nombre de las modelos, excepto en pocas ocaciones, sí que hubiera sido pertinente hacer una referencia, brevemente siquiera, a la hija de Miguel Borrull, como bailaora flamenca reconocida y exitosa en su época en comparación con otras figuras anónimas.
Y sin olvidar los cuadros que fueron directamente retratos de personalidades que atrajeron al artista, amante del flamenco, y que se titulan con sus nombres artísticos, como "Pastora Imperio" (1922), "La Argentinita" (1915) o "La Niña de los Peines" (1917-18).
Entre estos últimos, especial relevancia tiene el cuadro de La Niña de los Peines en el que se puede observar a la izquierda, en la distancia de la lejanía que impone el segundo plano, la figura elegante de la bailaora Julia Borrull -de nuevo ésta en el imaginario Romeriano-, esta vez actuando en un cuadro flamenco que corona el cautivante semblante de la cantaora.
Es evidente que el reconocimiento facial entre las imágenes conservadas de Julia Borrull y el rostro retratado en la bailaora del cuadro "Alegrías" constata una similitud que plantea el posible trato de la familia Borrull con el pintor, ya que, dada la afición de este por el flamenco y la guitarra, con seguridad Romero de Torres se relacionó con Miguel Borrull padre, lo que facilitaría el acercamiento del pintor cordobés con la hija más exitosa del guitarrista valenciano, Julia Borrull.
La hermosa cara de Julia, suavemente ovalada, con la nariz característica de la familia exquisitamente enmarcada por un rostro juvenil, con finos labios sellados linealmente que el pintor cordobés convirtió en un esbozo de sonrisa y cuyos grandes ojos oscuros de mirada profunda e intensa capturaban la atención del espectador que le estaba observando, tanto encima del escenario como a través del lienzo.
Así mismo, una última aportación sobre la confirmación de las relaciones entre los Borrull y Romero de Torres viene dada por la representación en el lienzo "Alegrías" de personas vinculadas en lo personal con el pintor, como fueron sus amigos y sus hijos, todos ellos pertenecientes al ambiente cordobés, excepto Julia Borrull.
Efectivamente, el modelo para el guitarrista fue su amigo, de nombre Juanillo El Chocolatero, con quien compartía momentos de ocio en la taberna del Bolillo -excepto las manos que copió de su propio hijo Rafael-, así como se sirvió del rostro de la artista Amalia Fernández Heredia, conocida de los tablaos cordobeses, como ejemplo para la cantaora quien concentrada mira hacia una línea fugada con una sonrisa más marcada que la de Julia Borrull, expresando con mayor intensidad el ethos del cante interpretado.
Por su parte, también fueron retratados en el mismo lienzo familiares directos, concretamente su hija, Amalia Romero, en la figura horizontal que con su mirada directa y rostro sereno, pero distante del momento artístico captado, personifica la antítesis de la alegría del lienzo, así como su sobrina, Carola Romero de Torres, la segunda mujer que observa, más que al conjunto flamenco, al espectador, haciéndole partícipe del acontemiento figurado.
La presencia de Julia Borrull en este cuadro, tan personal por los motivos expuestos, quizá responda al deseo del pintor de aunar los lazos que pudiera haber tenido con los Borrull, con esa representación perfecta del gitanismo flamenco -ese "tipo ideal de la gitana" que escribió el cronista en 1912- y más teniendo en cuenta la importancia del lienzo en la trayectoria pictórica de Julio Romero de Torres al ser considerado por los especialistas como el inicio de su periodo simbolista, distanciándose así de su etapa costumbrista:
"El código es más complejo. Va más allá, pues transciende la figura para migrar al objeto, que se convierte en más que un instrumento. Ahora, la guitarra es una forma que seduce. De manera que, forzando la interpretación si se me permite, podemos decir que la sensualidad, lo serpenteante y lo sibilino que ha aprendido de Bronzino y Fuseli convergen ahora en el modo como Romero interpreta la guitarra. En el modo como la sostiene el tocaor, en una tentativa de excitar, en muchos sentidos, su relación con ella" (Fernández López, 2024: págs. 82-83)
Este simbolismo del cuadro representado quizás explique el porqué Romero de Torres no tituló al lienzo con el nombre de su modelo "Julia Borrull" -a imitación de los otros cuadros realizados a artistas flamencas-, sino que en su papel de iniciador de su etapa simbólica, la imagen de la bailaora simbolizó la herencia gitana del flamenco, una especie de personificación pictórica que sintetizaba las cualidades artísticas que Julio Romero de Torres admiraba del flamenco a través de un gitanismo estético que Julia Borrull tan bien abanderó.
En definitiva, el reconocimiento de la constatación de Julia Borrull como modelo de Julio Romero de Torres en el cuadro "Alegrías" transciende los debates flamencológicos y sitúa a la bailaora y a su familia en la órbita intelectual y artística de las primeras décadas del siglo XX entre aquellos que inmortalizaron el imaginario femenino andaluz, como Julio Romero de Torres, y merece su visibilización en los archivos de la historia para que las futuras generaciones conozcan la aportación al arte de esa mujer de mirada profunda y sonrisa giocondiana llamada Julia Borrull 2.
Nota 1. Las fechas y lugares en que se debieron conocer Julio Romero de Torres y la familia Borrull, según el relato biográfico de la dinastía en el que se describe que vivían y actuaban todos juntos (véase Castro, 2024), posiblemente se circunscribe a Madrid, en las visitas que el pintor realizó a la capital -y gracias a su vez por sus relaciones con otros pintores contemporáneos también fascinados por el andalucismo y el gitanismo flamenco, como Santiago Rusiñol, Hermenegildo Anglada Camarasa, Ignacio Zuloaga o Juli Vallmitjana-, así como en París en 1912, siempre previamente a 1915 que es cuando Romero de Torres se estableció en la capital madrileña, ya que los Borrull en ese año se encontraban instalados en Barcelona, poco antes de inaugurar su famoso café cantante, el Villa Rosa.
Nota 2. La autora ha enviado un correo con fecha del 26 de julio de 2025 al Museo Julio Romero de Torres trasladando su observación sobre la necesidad de que el nombre de Julia Borrull conste en el museo, lugar emblemático sobre la obra del pintor cordobés, bien en la cartela o en la web (al ser ésta un referente para otras páginas virtuales y fuente primera de información sobre el pintor), pero que el reconocimiento de la bailaora no quede en el anonimato para las futuras generaciones.
Bibliografía y webgrafía
Castro Martín, María Jesús. Don Miguel Borrull. Un guitarrista flamenco para la historia. Córdoba: Mascarón de Proa (Almuzara), 2024.
Fernández López, Óscar. "Alegrías sonoras. Iconografía de la guitarra en el arte del siglo XX". Nombres Propios de la Guitarra. Julio Romero de Torres y la guitarra en las Jornadas de estudio de la guitarra 2024, Córdoba: Publicación del Festival de la Guitarra de Córdoba, págs. 21-43.
Litvak, Lily. "Alegrías. El flamenco como obra de arte". Boletín de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, Vol. 103, Nº. 173, 1, 2024, págs. 471-500.
Ray, John. "Sonidos de otro tiempo: estudio de la guitarra Casana de Romero de Torres", Nombres Propios de la Guitarra. Julio Romero de Torres y la guitarra en las Jornadas de estudio de la guitarra 2024, Córdoba: Publicación del Festival de la Guitarra de Córdoba, págs. 21-43.
Suárez-Pajares, Javier. "Mujeres y guitarra. Ideas para una conferencia desde la pintura de Julio Romero de Torres", Nombres Propios de la Guitarra. Julio Romero de Torres y la guitarra en las Jornadas de estudio de la guitarra 2024, Córdoba: Publicación del Festival de la Guitarra de Córdoba, págs. 44-75.
Webgrafía
Cruzado, Ángeles. Blog Flamencas por derecho, "Julia Borrull II", 13 febrero 2015. https://www.flamencasporderecho.com/julia-borrull-ii/ [última consulta 24 julio 2025].
Museo Julio Romero de Torres https://museojulioromero.cordoba.es/project/la-argentinita/ [última consulta 24 julio 2025]
Anamar & Corp. Página personal de Facebook, "Pastora Rojas Monje", 22 de noviembre de 2017.


