Julia Borrull, modelo del cuadro "Alegrías" de Julio Romero de Torres

    

    Entre la comunidad flamenca es conocido que Julia Borrull Giménez, hija del guitarrista Miguel Borrull Castellón, posó como modelo para la figura central del cuadro "Alegrías" (1917) del pintor Julio Romero de Torres. 


"Alegrías" (1917) 
Fuente: Museo Julio Romero de Torres

   Sin embargo, fuera de dicho ámbito flamenco, la autoría de la mujer protagonista no está lo suficientemente mencionada, tanto en diversas webs de referencia como en el propio museo del pintor en Córdoba, situado este en la casa natal y residencia de Julio Romero de Torres, exactamente en la Plaza del Potro y colindante al Museo Provincial de Bellas Artes, espacio emblemático en el que el padre de Julio, Rafael Romero Barros, ejerció su oficio de conservador, convirtiéndose la casa años después en la vivienda de la familia Romero de Torres.  



    Efectivamente, en el Museo Julio Romero de Torres se expone el cuadro "Alegrías" en la primera planta a la que se accede directamente desde una imponente escalera tallada en madera presidida por el busto del pintor y cuyo tramo final conduce a la sala, pudiendo observar desde su ala izquierda la pintura referida. 



      "Alegrías" -ubicado en la sala 4 de temática flamenca y copla "El origen de lo Jondo" junto a cuadros como "Cante jondo", "La Argentinita", "La Copla", "La nieta de La Trini" y "Nuestra Señora de Andalucía", entre otroses un lienzo de medidas considerables -161 cm de altura x 157 cm de ancho- adornado con un artesanal marco dorado, similar en repujado a los de la mayoría de cuadros del museo, y protegido por un cristal, el único que tiene ese acristalamiento (de ahí los reflejos en la imagen inferior). 





      La académica Lily Litvak describe así a la bailaora que ocupa la parte central del cuadro: 

     "La bailaora está de pie, serena y majestuosa, con el pelo recogido en un moño. Su vestido no reproduce el típico ropaje del baile gitano. Lleva un atuendo que colabora a la fantasía más que al folklore, su cuerpo alargado se revela a través de la tela semitransparente lograda por veladuras delgadas de tonos rosados y rojizos que cae en pliegues rítmicos. Rematando el vestido, un corpiño lujosamente bordado deja ver parte de su seno. No lo enseña abiertamente, en parte lo vela; es un mensaje erótico que alude a la belleza, a la plenitud del cuerpo, a la sensualidad, a la perfección de las formas y también al arte del pintor que aquí ilustra un nuevo lenguaje del deseo. Abajo, los pies calzados en zapatos de seda modernos, no son los que se usan para el taconeo en el flamenco. 
      La bailaora parece captada en un momento antes de dar unos pasos, pero la coreografía de la danza se manifiesta en su cuerpo donde el pintor ha revelado una secuencia de movimientos que comienzan y se detienen. Ella mueve y vuelve la cabeza a un lado, despliega y serpentea sus brazos lanzando uno hacia el frente y el otro en una curva hacia abajo y atrás. Su figura expresa el pleno movimiento pero paradójicamente hay que señalar en ella una voluntad escultórica estática, característica de las pinturas de Romero de Torres" (Litvak, 2024, págs. 478-479).

    Ciertamente, esa "joven figura femenina en primer plano de rostro sereno y serio" al que hace referencia la descripción del cuadro en la página web del museo es Julia Borrull Giménez (Valencia, 1895-Chirivella (Valencia), 1961) y aunque en la mayoría de las cartelas que acompañan los cuadros del museo no está escrito el nombre de las modelos, excepto en pocas ocaciones, sí que hubiera sido pertinente hacer una referencia, brevemente siquiera, a la hija de Miguel Borrull, como bailaora flamenca reconocida y exitosa en su época en comparación con otras figuras anónimas. 




    En la bibliografía especializada sobre la obra pictórica de Julio Romero de Torres son conocidos los nombres de las modelos que posaron para la mayoría de sus cuadros, mujeres de su entorno que sirvieron de inspiración para el pintor y cuyo renombre se ha perpetuado. 

    Por ejemplo, Eloísa Muñiz, "Amarantina", cuyo retrato sirvió para el cuadro "La niña de las saetas" (1923); Conchita Castillo y Asunción Lledó en dos versiones del cuadro "Carcelera" (1918); Elena Pardo en "En el patio" (1929); Adelaida Portillo en "Poema de Córdoba" (1913) y, especialmente, María Teresa López como modelo de "La chiquita piconera" (1930).


María Teresa López y "La chiquita piconera" (1930)


Adelaida Portillo y "Poema de Córdoba" (1913)


     Y sin olvidar los cuadros que fueron directamente retratos de personalidades que atrajeron al artista, amante del flamenco, y que se titulan con sus nombres artísticos, como "Pastora Imperio" (1922), "La Argentinita" (1915) o "La Niña de los Peines" (1917-18). 


Pastora Imperio posando en el estudio de Julio Romero de Torres



"La Argentinita" (1915)

   Entre estos últimos, especial relevancia tiene el cuadro de La Niña de los Peines en el que se puede observar a la izquierda, en la distancia de la lejanía que impone el segundo plano, la figura elegante de la bailaora Julia Borrull -de nuevo ésta en el imaginario Romeriano-, esta vez actuando en un cuadro flamenco que corona el cautivante semblante de la cantaora. 


"La Niña de los Peines" (1917-18)

    Es evidente que el reconocimiento facial entre las imágenes conservadas de Julia Borrull y el rostro retratado en la bailaora del cuadro "Alegrías" constata una similitud que plantea el posible trato de la familia Borrull con el pintor, ya que, dada la afición de este por el flamenco y la guitarra, con seguridad Romero de Torres se relacionó con Miguel Borrull padre, lo que facilitaría el acercamiento del pintor cordobés con la hija más exitosa del guitarrista valenciano, Julia Borrull. 

La hermosa cara de Julia, suavemente ovalada, con la nariz característica de la familia exquisitamente enmarcada por un rostro juvenil, con finos labios sellados linealmente que el pintor cordobés convirtió en un esbozo de sonrisa y cuyos grandes ojos oscuros de mirada profunda e intensa capturaban la atención del espectador que le estaba observando, tanto  encima del escenario como a través del lienzo. 


       


   No es de extrañar que, coincidiendo ambos en el tiempo, un artista tan sensible y carismático como Julio Romero de Torres -para quien la belleza femenina residía en la intensidad vivencial que las pupilas de las mujeres reflejaban- tuviera a bien tomar a Julia Borrull como modelo. Todo parece indicar que ese espacio común de encuentro fue el París de 1912, cuando el pintor estaba realizando una gira europea que le llevaría por Francia, Italia y Reino Unido y la familia Borrull se asentó en la capital francesa por sus actuaciones en el local parisino "La Feria". 

    Un cronista local constató por escrito las sesiones pictóricas en las que Julia Borrull ejercía de modelo para un "pintor famoso (que ha encontrado, según dice, el tipo ideal de la gitana en Julita Borrull)", con seguridad, Julio Romero de Torres (Eco artístico, 5 agosto 1912): 




   Estos vínculos entre Julio Romero de Torres y Julia Borrull, como hemos apuntado, se debieron establecer por su relación con el guitarrista Miguel Borrull padre1, dada la afición del pintor por la guitarra, como se evidencia en la presencia permanente en muchos de sus cuadros de una guitarra de su propiedad construida por Rafael Casana -que se puede contemplar en el museo- y cuya trayectoria fue expuesta recientemente por John Ray: "No resulta sorprendente que Julio Romero de Torres, gran aficionado al flamenco, conservara entre sus pertenencias varias guitarras; instrumentos que, a buen seguro, utilizaba tanto para su esparcimiento musical como para modelo de sus lienzos." (Ray, 2024, pág. 21)


Guitarra Rafael Casana de Julio Romero de Torres


    Así mismo, una última aportación sobre la confirmación de las relaciones entre los Borrull y Romero de Torres viene dada por la representación en el lienzo "Alegrías" de personas vinculadas en lo personal con el pintor, como fueron sus amigos y sus hijos, todos ellos pertenecientes al ambiente cordobés, excepto Julia Borrull. 

  Efectivamente, el modelo para el guitarrista fue su amigo, de nombre Juanillo El Chocolatero, con quien compartía momentos de ocio en la taberna del Bolillo -excepto las manos que copió de su propio hijo Rafael-, así como se sirvió del rostro de la artista Amalia Fernández Heredia, conocida de los tablaos cordobeses, como ejemplo para la cantaora quien concentrada mira hacia una línea fugada con una sonrisa más marcada que la de Julia Borrull, expresando con mayor intensidad el ethos del cante interpretado. 

   Por su parte, también fueron retratados en el mismo lienzo familiares directos, concretamente su hija, Amalia Romero, en la figura horizontal que con su mirada directa y rostro sereno, pero distante del momento artístico captado, personifica la antítesis de la alegría del lienzo, así como su sobrina, Carola Romero de Torres, la segunda mujer que observa, más que al conjunto flamenco, al espectador, haciéndole partícipe del acontemiento figurado. 

    La presencia de Julia Borrull en este cuadro, tan personal por los motivos expuestos, quizá responda al deseo del pintor de aunar los lazos que pudiera haber tenido con los Borrull, con esa representación perfecta del gitanismo flamenco -ese "tipo ideal de la gitana" que escribió el cronista en 1912- y más teniendo en cuenta la importancia del lienzo en la trayectoria pictórica de Julio Romero de Torres al ser considerado por los especialistas como el inicio de su periodo simbolista, distanciándose así de su etapa costumbrista:

      "Alegrías no es un retrato en un tablao flamenco, no tiene un propósito imitativo ni un fin social. Fue concebido como una obra de arte con principios simbólicos. No es una escena típica y expresa un cierto sentido místico, pues para Romero de Torres el flamenco significaba la memoria del pueblo gitano, un rito que rememoraba sus orígenes y que perduraba como arte" (Litvak, 2024, pág. 476)

    De igual forma, la presencia del guitarrista y su forma de "abrazar" la guitarra representa una imagen simbólica, según el investigador Óscar Fernández: 

      "El código es más complejo. Va más allá, pues transciende la figura para migrar al objeto, que se convierte en más que un instrumento. Ahora, la guitarra es una forma que seduce. De manera que, forzando la interpretación si se me permite, podemos decir que la sensualidad, lo serpenteante y lo sibilino que ha aprendido de Bronzino y Fuseli convergen ahora en el modo como Romero interpreta la guitarra. En el modo como la sostiene el tocaor, en una tentativa de excitar, en muchos sentidos, su relación con ella" (Fernández López, 2024: págs. 82-83)

    Este simbolismo del cuadro representado quizás explique el porqué Romero de Torres no tituló al lienzo con el nombre de su modelo "Julia Borrull" -a imitación de los otros cuadros realizados a artistas flamencas-, sino que en su papel de iniciador de su etapa simbólica, la imagen de la bailaora simbolizó la herencia gitana del flamenco, una especie de personificación pictórica que sintetizaba las cualidades artísticas que Julio Romero de Torres admiraba del flamenco a través de un gitanismo estético que Julia Borrull tan bien abanderó. 

    En definitiva, el reconocimiento de la constatación de Julia Borrull como modelo de Julio Romero de Torres en el cuadro "Alegrías" transciende los debates flamencológicos y sitúa a la bailaora y a su familia en la órbita intelectual y artística de las primeras décadas del siglo XX entre aquellos que inmortalizaron el imaginario femenino andaluz, como Julio Romero de Torres, y merece su visibilización en los archivos de la historia para que las futuras generaciones conozcan la aportación al arte de esa mujer de mirada profunda y sonrisa giocondiana llamada Julia Borrull 2




Nota 1. Las fechas y lugares en que se debieron conocer Julio Romero de Torres y la familia Borrull, según el relato biográfico de la dinastía en el que se describe que vivían y actuaban todos juntos (véase Castro, 2024), posiblemente se circunscribe a Madrid, en las visitas que el pintor realizó a la capital -y gracias a su vez por sus relaciones con otros pintores contemporáneos también fascinados por el andalucismo y el gitanismo flamenco, como Santiago Rusiñol, Hermenegildo Anglada Camarasa, Ignacio Zuloaga o Juli Vallmitjana-, así como en París en 1912, siempre previamente a 1915 que es cuando Romero de Torres se estableció en la capital madrileña, ya que los Borrull en ese año se encontraban instalados en Barcelona, poco antes de inaugurar su famoso café cantante, el Villa Rosa.  

Nota 2. La autora ha enviado un correo con fecha del 26 de julio de 2025 al Museo Julio Romero de Torres trasladando su observación sobre la necesidad de que el nombre de Julia Borrull conste en el museo, lugar emblemático sobre la obra del pintor cordobés, bien en la cartela o en la web (al ser ésta un referente para otras páginas virtuales y fuente primera de información sobre el pintor), pero que el reconocimiento de la bailaora no quede en el anonimato para las futuras generaciones. 



Bibliografía y webgrafía

Castro Martín, María Jesús. Don Miguel Borrull. Un guitarrista flamenco para la historia. Córdoba: Mascarón de Proa (Almuzara), 2024. 

Fernández López, Óscar. "Alegrías sonoras. Iconografía de la guitarra en el arte del siglo XX". Nombres Propios de la Guitarra. Julio Romero de Torres y la guitarra en las Jornadas de estudio de la guitarra 2024, Córdoba: Publicación del Festival de la Guitarra de Córdoba, págs. 21-43. 

Litvak, Lily. "Alegrías. El flamenco como obra de arte".  Boletín de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, Vol. 103, Nº. 173, 1, 2024, págs. 471-500. 

Ray, John. "Sonidos de otro tiempo: estudio de la guitarra Casana de Romero de Torres", Nombres Propios de la Guitarra. Julio Romero de Torres y la guitarra en las Jornadas de estudio de la guitarra 2024, Córdoba: Publicación del Festival de la Guitarra de Córdoba, págs. 21-43. 

Suárez-Pajares, Javier. "Mujeres y guitarra. Ideas para una conferencia desde la pintura de Julio Romero de Torres", Nombres Propios de la Guitarra. Julio Romero de Torres y la guitarra en las Jornadas de estudio de la guitarra 2024, Córdoba: Publicación del Festival de la Guitarra de Córdoba, págs. 44-75. 


Webgrafía

Cruzado, Ángeles. Blog Flamencas por derecho, "Julia Borrull II", 13 febrero 2015. https://www.flamencasporderecho.com/julia-borrull-ii/  [última consulta 24 julio 2025]. 

Museo Julio Romero de Torres https://museojulioromero.cordoba.es/project/la-argentinita/ [última consulta 24 julio 2025]

Anamar & Corp. Página personal de Facebook, "Pastora Rojas Monje", 22 de noviembre de 2017.



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